Podría decirse que mi inspiración flaquea un poco si, en lugar de devanarme los sesos buscando un título apropiado para esta página, me autoplagio, reciclando el de mi propio libro. La verdad es que, a pesar de mi corta experiencia como escritora, he aprendido dos lecciones importantes: la primera, no seguir a pies puntillas los consejos u opiniones de terceros; la segunda, desterrar de mi cabeza la firma de libros el día de Sant Jordi hasta que no sea famosa... Y eso dudo que suceda.
Jim, un amigo y también mi corrector ortográfico -licenciado en Filología que no programa de ordenador-, me ha animado a que diera rienda suelta a mi inventiva. Otros, como Rafa, ven en mis vivencias un filón literario, especialmente para libros de autoayuda. Y yo, ¿qué quiero yo? Ante todo no perder mi identidad.
Un día me preguntaron: «¿Qué prefieres que compren tu libro o lo lean?» En aquel momento lo tenía claro. Aún lo sigo teniendo. Podría jugar con la demagogia, pero me inclino más por la verdad.
Para qué engañarnos, difícilmente una editorial te abrirá las puertas si tu producto no se vende. Como en otro negocio cualquiera, las editoriales han de calibrar bien sus movimientos y no se arriesgarán si no confían en el éxito. Ellos, no pueden dejarse llevar por sentimentalismos, se rigen por los gustos del mercado que han de conquistar. Pero yo, antes que producto, quiero ser persona.
Podría depurar mi estilo y refinar mi vocabulario, podría explorar nuevas historias... aunque me niego rotundamente que me arrebaten mi esencia, porque entonces dejaría de ser yo misma.
Seguramente nunca llegue al gran público ni escriba un best-seller, me conformo con sentirme satisfecha conmigo misma. Tal vez suene un tanto filosófico, especialmente en los tiempos que corren, o tal vez suene a excusa o justificación para evitar reconocer mis propias limitaciones. Os prometo que no, son tantas las que tengo que ya no me importunaría aceptar otra más.
¿Por qué el título de RETALES DE UNA VIDA? Porque no sólo fue mi primer libro sino que además fue mi ventana hacia el exterior, y espero que este blog lo sea hacia el mundo enteero.