Subscribe in NewsGator OnlineAdd to Google Reader or HomepageSubscribe in BloglinesSubscribe in podnovaAdd to My AOLAdd to WebwagAdd to PageflakesSubscribe in Rojo

 

Supongo que ha llegado el momento de comenzar mi incursión por el paisaje desértico de los bytes. Desértico, lo que se dice desértico, francamente no es. Me encanta revisar el globo terráqueo para saber hasta dónde pueden llegar mis mensajes.

No soy tonta, y comprendo que algunas visitas son más furtivas que reales, pero prefiero fantasear y pensar que quizás alguien se ha quedado atrapado entre las redes de mis palabras.

¿Qué podemos tener en común un filipino, un americano y un español? Me gustaría saberlo, no tanto por curiosidad como por tener la certeza de que RETALES DE UNA VIDA os inspira una crítica, una opinión o simplemente un apoyo.

No hace falta tener una discapacidad para sentir la impotencia. No hace falta un golpe o un insulto para sentirse anulado, sobra una mirada.

A cualquiera puede angustiarle una pena, abatirle una decepción o no encontrar el consuelo que busca.

Bajo esa concepción nació RETALES. Estuve a punto de bautizarlo de mil maneras: Camino hacia el éxito, Pasión por la vida... Sin embargo, RETALES DE UNA VIDA volvió a ganar la partida, porque son pequeños pedazos, con frecuencia inconexos, pero que pretenden engarzar las dudas, la rabia, la incomprensión, las salidas, las huidas ... la vida resumida en unas líneas.

Será por ello que Retales no surgió como un monólogo, quería formar parte de vosotros y que vosotros fuerais parte de él con vuestros aplausos, vuestros abucheos, vuestras historias.

Por eso no son los "Retales de mi vida", sino la de cualquiera que desee plasmar en una hoja sus sugerencias, sus sentimientos, sus esperanzas.

 

¿Te ha escrito mucha gente?, me preguntaron Rafa y Deyanira. Si ellos con más de 6000 entradas apenas han recibido comentarios, ¿qué voy a recibir yo con poco más de 200? Espero que con 6000 visitas más, alguno de vosotros os animéis a enviarme cuatro letras.

Podré entonces decir que RETALES DE UNA VIDA no es únicamente mi hijo sino también nuestro amigo, Retales no será mi sueño sino una realidad.

Hasta entonces, ¡calma, mucha calma!